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lunes, 24 de marzo de 2014

¿Cuánto dura un CD?

2. Los CDs fueron diseñados para recibir 74 minutos de música porque esa es la duración de la Novena Sinfonía de Bethoven. 

Algo que hemos usado tantas veces en nuestra vida, parace que fue así desde el principio y sus 74 minutos debieron aparecer de un sorteo, aunque como ahora sabemos, nada en esta vida es fruto de la casualidad.

domingo, 23 de marzo de 2014

¿Cuanto tardamos en dormirnos?

1. El tiempo de espera medio hasta que nos dormimos es de siete minutos. 

Estudios realizados, y avalados por numerosos médicos han conseguido determinar un promedio en el tiempo que tarda una persona en dormir.

Aunque, no está exenta de excepciones ya que hay veces que podríamos estar contando ovejas durante más de esos siete minutos. Y también sabemos lo que presta tumbarse en la cama después de un día duro, donde esos siete minutos, tal vez se reduzcan a la décima parte, porque cuando hay ganas se duerme tan tranquilamente que cualquier minuto es la gloria que nos hará triunfar al día siguiente.

jueves, 27 de diciembre de 2012

La gaita Asturiana


La palabra "gaita" procede del gótico "gaits" (aunque el término aún no está muy demostrado)...
La palabra "gaita" procede del gótico "gaits" (aunque el término aún no está muy demostrado), término que también utilizan las lenguas del oriente europeo ("Gaida"en Hungria, "Gainda" en Creta o "Gayda" en Yugoslavia), que significa "cabra", ya que de la piel de este animal se realiza el fuelle de la misma. 
Por otro lado otros autores dicen que proviene del nombre de un oboe de Africa, especie de dulzaina, llamada al-ghaita, ghaita o gheita. Un término latino es "Cornamusa", palabra que utilizan los aragoneses, mallorquines, franceses o italianos. La Gaita Asturiana, en sí, se conoce desde la Edad Media aunque se crea que su nacimiento se produjo de mucho antes, a la vez que el resto de las atlánticas.La gaita es un instrumento popular que utilizaba la gente del campo, se introdujo en todos los ambitos diarios: fiestas, misas, funerales... y que la nobleza fue también aceptando.

Las primeras reseñas de la gaita asturiana se datan en el siglo XIII, pudiéndose ver un gaitero en un capitel de la iglesia de Santa María de Villaviciosa "La Oliva"; en una miniatura del libro Libro de la regla colorada(S.XIV) en que se ve a un conejo tocando la gaita o en la sillería gótica de la Catedral de Oviedo en el que aparece un cerdo tocando el mismo instrumento."
La gaita llega a estar tan metida en la vida cotidina que ya a partir del siglo XVI hay gaiteros profesionales, constatado por los libros de la parroquias de Asturias. No hay casi datos hasta entrado el siglo XIX, donde el auge es muy grande, simplemente se encuentran citas en el pago y contratación de gaiteros en diversas iglesias. Surgen los gaiteros más famosos en la memoria de mucha gente: >Aladino'l d'Amandi y el Gaiteru Llibardon. Este último participó en la Exposición Universal (EXPO) de París en 1889 representando a España en su pabellón, y más tarde grabó en Milán el primer disco de Gaita Asturiana conocido.
Entrado este siglo la gaita pierde prestigio y uso, quedando sólo unos pocos famosos, como el gaitero José Remis Ovalle (Gaitero Mayor de España, título que concedía el Rey de España al mejor gaitero del pais de su época) o el gaiteru Veriña.Las gaitas utilizadas en su mayoría son fragmentos de diversos constructores reunidos en un mismo instrumento. Su afinación variaba desde el Re (grillera) hasta el Si (tumbal) (la gaita en Si bemol es una adaptación actual en Asturias). Contra lo creído por mucho tiempo los gaiteros en Asturias no eran pocos a lo largo del siglo XX, sino que había pocos gaiteros de renombre. En el estudio que realiza en estos momentos el director del Museo de la Gaita de Gijón, Fonsu Fdez., en la zona de Ribadesella a Cantabria, se contabiliza de uno a dos gaiteros por pueblo, siendo esta la zona donde menos extendida estaba la gaita.
La gaita Asturiana de hace un siglo tiene multitud de formas, en función del constructor, pero la gaita de la cual la gran mayoría de las actuales copian la estética y afinación, es la de Cogollu. A principios del año 2000 se realizaron 25 copias idénticas numeradas, copias idénticas de la de Cogollu por parte del constructor Miguel Alonso de Colunga y la prueba de Jose Angel Hevia. La primera copia la tiene el Príncipe Felipe, Príncipe de Asturias, y la segunda el Museo de la Gaita de Gijón.
Nos encontramos que la gaita asturiana tiene una variante en la zona occidental asturiana, la cual es una mezcla entre la gaita gallega y asturiana (inclusión de ronquín sobre el brazo, morfología de las piezas, digitación). Por el otro lado la gaita asturiana se encuentra también en Cantabria y norte de Leon, sin tener apenas variación respecto a la tradicional asturiana.
Sólo a principios de los años 80 un resurgir hizo recuperar y llegar a su máximo explendor a la gaita. Los principales artífices de este resurgir son Xuacu Amieva y Pedro Pangua, junto con "Son d'Arriba", con Neto y Fariñas, que hacen romper con el folklore de la Sección Femenina del franquismo. Muchos maestros gaiteros de ahora surgen de este movimiento.
Se construyen gaitas con nuevas técnicas, llegando a afinaciones correctas de una octava y media. Aparecen las bandas de gaitas, se introduce el solfeo en el aprendizaje, aparecen Métodos de aprendizaje, grupos Folk ...
Actualmente se trabaja en conseguir mejor afinación en las pajuelas, auténticos problemas por la variabilidad de tono a lo largo de una interpretación, además de punteros de ensayo electrónicos, del Gaiteru Guti junto con la Universidad de Oviedo/Uviéu. Como otra evolución surge la gaita MIDI en 1998, con la que el gaitero José Angel Hevia, gaitero que llevó la evolución de las bandas de gaitas a Asturias, se hizo mundialmente famoso.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Modernismos


Modernos y elegantes (de Julio Llamazares, El País, 13 de Mayo de 1993)
Desde que las insignias se llaman pins; los homosexuales, gays; las comidas frías, lunchs; y los repartos de cine, castings, este
país no es el mismo. Ahora es mucho más moderno.
Durante muchos años, los españoles estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y, lo que todavía es peor, sin darnos
cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos. Los niños leían tebeos en vez de comics, los jóvenes hacían fiestas en vez de parties, los
estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, las secretarias usaban
medias en vez de panties y los obreros, tan ordinarios, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del catering. Yo mismo, en el colegio,
hice aerobic muchas veces, pero como no lo sabía -ni usaba por supuesto mallas adecuadas-, no me sirvió de nada. En mi ignorancia,
creía que hacía gimnasia.
Afortunadamente, todo esto ha cambiado. Hoy, España es un país rico a punto de entrar en Maastricht, y a los españoles
se nos nota el cambio simplemente cuando hablamos, lo cual es muy importante. El lenguaje, ya se sabe, es como la prueba del
algodón: no engaña. No es lo mismo decir bacon que tocino –aunque tenga igual grasa-, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que
handicap. Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor prestancia. Sobre todo en inglés, que es el idioma que manda.
Desde que Nueva York es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien
palabras. Desde ese punto de vista, los españoles estamos ya completamente modernizados. Es más, creo que hoy en el mundo no
hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países toman sólo del inglés las palabras que no tienen –bien porque su idioma
es pobre, cosa que no es nuestro caso, o bien porque pertenecen a lenguas de reciente creación, como el de la economía o el de la
informática-, nosotros más generosos, hemos ido más allá y hemos adoptado incluso las que no nos hacían falta. Lo cual demuestra
nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos.
Así, ahora, por ejemplo, ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, que queda mucho más fino, ni tenemos sentimientos,
sino feelings, que es mucho más elegante. Y de la misma manera, sacamos tickets, compramos compacts, usamos kleenex, comemos
sandwiches, vamos al pub, quedamos groggies, hacemos rappel y, los domingos, cuando salimos al campo –que algunos, los más
modernos, lo llaman country-, en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos camping. Y todo ello, ya digo, con mayor naturalidad y
sin darnos apenas importancia.
Obviamente, estos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han cambiado nuestro aspecto, que ahora
es mucho más moderno y elegante. Por ejemplo, los españoles ya no usamos calzoncillos, sino slips, lo que nos permite marcar
paquete con más soltura que a nuestros padres; ya no nos ponemos ropa, sino marcas; ya no tomamos café, sino coffee, que es
infinitamente mejor, sobre todo si va mojado, en lugar de con galletas, que es una vulgaridad, con cereales tostados. Y cuando nos
afeitamos nos ponemos after-shave, que aunque parezca lo mismo, deja más fresca la cara.
En el plano colectivo ocurre exactamente lo mismo que pasa a nivel privado: todo ha evolucionado. En España, por
ejemplo, hoy la gente ya no corre, hace jogging o footing (depende mucho del chándal y de la vestimenta que se le añada); ya no anda,
ahora hace senderismo; ya no estudia, hace masters; ya no aparca, deja el coche en el parking que es mucho más práctico. Hasta los
suicidas, cuando se tiran de un puente, ya no se tiran, hacen puenting, que es más in, aunque, si falla la cuerda, se matan igual que
antes.
Entre los profesionales, la cosa ya es exagerada. No es que seamos modernos; es que estamos ya a años luz de los
mismísimos americanos. En la oficina, por ejemplo, el jefe ya no es el jefe, es el boss, y está siempre reunido con la public-relations y el
asesor de imagen, o va a hacer bussines a Holland junto con su secretaria. En su maletín de mano, al revés de los de antes, que lo
llevaban repleto de papeles y latas de fabada, lleva tan sólo un teléfono móvil y un fax-módem por si acaso. La secretaria tampoco le
va a la zaga. Aunque seguramente es de Cuenca, ahora ya no lleva agenda ni confecciona listados. Ahora hace mailings, trainnings –y
press-books para la prensa- y cuando acaba el trabajo va al gimnasio a hacer gim-jazz o a la academia de baile para bailar sevillanas. Allí
se encuentra con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del body-fitness y del yogourht
desnatado. Todas toman, por supuesto, cosas light, y ya no fuman tabaco, que ahora es una cosa out, y cuando acuden a un cocktail
toman bitter y roast-beef, que, aunque parezca lo mismo, es mucho más digestivo y engorda menos que la carne asada.
En la televisión, entre tanto, ya nadie hace entrevistas ni presenta, como antes, un programa. Ahora hacen interviews y
presentan magazines, que dan mucha más prestancia, aunque aparezcan siempre los mismos y con los mismos collares. Si el
presentador dice mucho: O.K. y se mueve todo el rato, al magazine se le llama show –que es distinto que espectáculo- y si éste es un
show heavy, es decir, tiene carnaza, se le adjetiva de reality para quitarle la cosa cutre que tendría en castellano. Entre medias, por
supuesto ya no nos ponen anuncios, sino spots, que, aparte de ser mejores, nos permiten hacer zapping.
En el deporte del basket –que antes era el baloncesto- los clubs ya no se eliminan, sino que juegan play-offs, que son más
emocionantes, y a los patrocinadores se les llama sponsors, que para eso son los que pagan. El mercado ahora es el marketing, el
autoservicio es el self-sevice; el escalafón, el ranking; el solomillo, el steak (incluso aunque no sea tártaro); la gente guapa, la beautiful, y el
representante, el manager. Y desde hace algún tiempo, también, los importantes son vips; los auriculares, walk-man; los puestos de
venta, stands; los ejecutivos, yuppies; las niñeras, baby-sitters; y los derechos de autor, royalties. Hasta los pobres ya no son pobres; ahora
los llamamos homeless, como en América, lo que indica hasta qué punto hemos evolucionado.
Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de país tercermundista que tuvimos algún tiempo y que tanto nos
avergonzaba, sólo nos queda ya decir siesta –la única palabra que el español ha exportado al mundo, lo que dice mucho en favor
nuestro – con acento americano.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Curioso Semáforo

Este es un semáforo real, ubicado en Melbourne, Australia. Asumo que el examen para sacar la licencia para  conducir en esta ciudad debe tener un capitulo dedicado exclusivamente a este semáforo.